Páginas

Un blog diferente.

Un blog diferente.

martes, 18 de marzo de 2014

Luna y lunares

Una vez más observando la luna... preguntándome sobre la relación con las mareas y el misticismo que la envuelve como desencadenante de males, milagros y fenómenos de la naturaleza. Recuerdo observándola desde la playa, desde la cima de una una montaña, desde la rivera de un río, desde el último piso de un edificio, desde una calle de juegos infantiles, por la ventana del carro, por la ventana de mi cuarto ahora, extiendo la mano encuentro una hoja de papel que guardé hace muchos años y leo un poema que Jaime Sabines, poeta mejicano, escribió...


La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas. 

Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo: 
sirve para encontrar a quien se ama, 
y para alejar a los médicos y las clínicas. 
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido, 
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver. 
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna 
para cuando te ahogues, 
y dale la llave de la luna 
a los presos y a los desencantados. 
Para los condenados a muerte 
y para los condenados a vida 


no hay mejor estimulante que la luna 
en dosis precisas y controladas

Esbozo una sonrisa, un recuerdo se apodera de mi pensamiento, otra vez, y sueño despierto.

En el cuarto menguante, teniendo en la penumbra, al fin, un poco de privacidad lágrimas de la luna alegre caen hacia la tierra y reposan en las pieles de sus habitantes, a esas lágrimas yo las llamo lunares.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario