Páginas

Un blog diferente.

Un blog diferente.

lunes, 20 de enero de 2014

La tapa abierta

Las ramas se mecían de un lado a otro, fuertes gotas de lluvia impactaban la tierra y una mujer caminaba a tumbos por el camino en subida. El avance era bastante trabajoso, pero los metros se acortaban hasta llegar a la puerta de madera que separaba su mundo del mundo exterior.

En ese tiempo llegaba el otoño, lleno de días grises y hojas caídas, como verdugo de la naturaleza empezaba a azotar con sus vientos a cuanto árbol había en pie. Pero en su mundo el calor del fuego revivía sus latidos, y llenaba de color su rostro, y cruelmente a la par traía consigo recuerdos, recuerdos que había logrado cubrir con cicatrices de años.

Pero las cicatrices se descubrieron y esos días,los que pasaba por alto, volvieron. Abrió la tapa del pequeño reloj dorado, dentro del cual se hallaba un retrato y al mismo tiempo tomó su labor. Se escapó del mundo hacia alguno pasado y sus labios balbucearon relexiones sin ilación.

No había un sentido exacto en sus meditaciones, tampoco habían más arcoíris en su vida, no había más verde que la esperanzara en un pronto regreso a aquellos días del pasado. Sólo estaban el fuego, su labor, aquel reloj inútil y las hojas que la llamaban a la ventana. No habían siquiera cartas que anunciaran un retorno esperado. Su mundo y el exterior se hacían más distantes y, en tanto, parecía querer aferrarse a uno inexistente.

No había dejado su labor, pero tejía con la mirada perdida, y con el mismo vacío. Los recuerdos entonces rodaron por sus mejillas hasta morir cerca de sus labios, creyó verlo junto a la puerta pero no había nadie. Entonces suspiró una vez más... sólo una vez más.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario