Páginas

Un blog diferente.

Un blog diferente.

lunes, 18 de marzo de 2013

Lo que falta...

Entre afirmativos y negativos se fue decidiendo un aparente futuro. Bastante incierto, claro está. No quiero quedar de politiquero ni mucho menos partidario de alguno de los bandos. Simplemente hay algo que no va bien... y es algo que sin necesidad de pensarlo mucho uno puede notarlo.


Honradez. Es común escuchar palabras y palabras, pero es poco común ver obras y obras, y de verlas se acompañan de costos elevados que denotan mala administración o malversación de fondos. Pero acaso no cae el resto en el mismo asunto. Darle una falsa dirección al cobrador para que nos cobre veinte céntimos menos, utilizar un rompellaves para captar la señal Wi-fi del vecino, y otras cosas tan "insignificantes" que hacemos ya por costumbre, por imitación, por "vivos" o por alguna razón que escapa a las dichas anteriormente hacemos. Alguna vez escuché algo sobre la cultura de la "viveza", tal vez creemos que es una exageración, pero cuán dañino puede ser el perder nuestra integridad.
Uno de los recuerdos que tengo de mi infancia es la insistencia de mis padres en la honradez. Tras trágicos sucesos llegué a salir de la burbuja en que entonces me refugiaba y me topé con lo que llamamos mundo. Sin duda fui tomado de inocente, hasta adaptarme, hasta poder ser parte de un grupo, hasta desarrollar estrategias de supervivencia. Pero nunca logré tales objetivos en su totalidad. No me pondré como un ejemplo de honradez, sin duda con el tiempo también he caído en esto, aunque procuro siempre evitarlo. Es sólo que la gran ilusión por conocer lo que me rodeaba se esfumó al ver tal imagen tan decepcionante. A veces suelo preguntarme el porqué, pero no he encontrado una respuesta, ya que está basada en decisiones mías y de los otros. Ahora esperando tomar la línea que me lleve de regreso a casa, pienso en mis aspas o cruces, los SI y los NO que marqué o no marqué y aunque quisiera encontrar una opción que asegure este gran principio, no la encuentro. Se ha vuelto muy común votar por el "mal menor", una visión altamente denigrante. Subo al autobús. No hay asiento. Suben ancianos que esperan parados algún gesto humano, otros llaman la atención a los jóvenes y adultos sentados. He conseguido extraer un libro de mi mochila. Leo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario